Lograr el crecimiento de las economías regionales y provinciales es uno de los grandes desafíos que tienen los gobernantes cuando deciden asumir el rol de conductor. Un caso que llama la atención es el de Santiago del Estero. El 27 de febrero de 2015 el Frente Cívico por Santiago, comandado por Gerardo Zamora, cumplió 10 años de gestión, quebrando así la hegemonía peronista que gobernó por largos períodos en la provincia. Durante esta década, el salto cualitativo que logró la administración zamorista fue trascendental para los santiagueños.

Existen indicadores que son determinantes a la hora de medir el crecimiento de un estado provincial y uno de ellos, quizás el más importante, es el desarrollo de empleo genuino. Un concepto erróneo que ha instalado la oposición en Santiago del Estero es que gana el oficialismo sólo porque el 70% de los empleados de la Provincia son públicos. Un dato que revierte esta pensamiento equivocado es que Santiago del Estero cuenta con una nómina de empleados públicos que llega al número de 54.000 trabajadores sobre una población de casi 900 mil habitantes, y con un padrón de votantes habilitados que alcanza los 694.965 electores. Este total de 54.000 empleados estatales se distribuyen entre los tres poderes del Estado provincial, incluyendo a los 25.000 docentes y 6.500 efectivos de las fuerzas policiales. O sea que son 22.500 los empleados que ocupan cargos en los tres poderes provinciales.

Siguiendo con la temática laboral, debemos decir que durante las gobernaciones de Gerardo Zamora y los dos años al frente del ejecutivo provincial de su mujer, Claudia Ledesma Abdala, el sector privado creció en forma exponencial en trabajo registrado. Algunos indicadores de importancia muestran que el gremio de empleados de comercio creció de 1.200 a 5.000 en los últimos años. En el rubro de la construcción se dio un incremento del 1.000% de trabajadores, pasando de 900 a 9.000 obreros de la construcción registrados. Un rubro que es constantemente castigado por el empleo informal.

La industria de la gastronomía que está estrechamente vinculada al turismo, que en el país genera ganancias importantes para las provincias que pueden atraer turistas, pasó de tener 1.000 empleados a más de 4.000, gracias a desarrollo turístico que se logró en estos 10 años.

Pero el salto más significativo se dio en el sector industrial en general. En los últimos años se crearon más de 2.500 puestos de trabajos. El sector pasó de 900 operarios a 3.700. Ese número es tan significativo porque demuestra el crecimiento en la cantidad de industrias que hubo en la provincia, esto se debe a las posibilidades que brinda la Santiago del Estero a los empresarios.

Economía, vivienda y jubilación

Yendo exclusivamente a lo financiero, Santiago del Estero es una de las pocas provincias que tienen sus cuentas ordenadas ya que no presenta deudas de ningún tipo con el Estado nacional. Esto se debe a que desde el año 2005 al presente, recibe de parte de la Nación montos dinerarios pertenecientes al Fondo Compensatorio de Garantías por haber finalizado el año sin déficit en sus cuentas. Esos fondos, aproximadamente 70 millones de pesos, se distribuyen entre las provincias con equilibrio financiero y que no mantengan deuda alguna con Estado nacional. Es por eso que en este rubro se destaca la prolijidad de los números en la administración santiagueña

A su vez, Santiago del Estero es una de las provincias del país que más hizo para solucionar el problema habitacional que tanto castiga a la Argentina y a sus habitantes. De acuerdo al Censo 2010, Argentina tiene hoy en día un déficit habitacional de 3.5 millones de viviendas. Sin embargo, Santiago del Estero es la provincia que proporcionalmente más viviendas oficiales a construido en los últimos diez años: casi 40 mil. Esas casas que vienen a oxigenar la economía del trabajador, ya que lo exime del pago de un alquiler.

En estos dos años y gracias a la moratoria previsional que existe, se jubilarán más de 40.000 adultos mayores que nunca lo podrían haber hecho. Esto es posible no solo por la ley sancionada al respecto, sino porque además la provincia pagó el anticipo y realizó un convenio de trámites directos con el Anses . Una inversión que hoy significa varios millones de pesos al consumo y permitió que prácticamente el 100% de los santiagueños en edad de jubilarse lo estén. Antes del 2004, la situación era muy distinta ya que no llegaba al 40%.

Con estos números, no es difícil entender el por qué de tamaños porcentajes de aprobación hacia la administración zamorista, tanto en las urnas como en la imagen positiva. A la vez, estos números ponen en evidencia la ingenuidad o la mendacidad de quienes elección tras elección acusan al Frente Cívico comandado por Gerardo Zamora, de ganar comicios a fuerza de aprietes y amenazas, y no por la aprobación de un pueblo que se siente poseedor de derechos que antes no tenía. Un santiagueño que está satisfecho y contenido por las políticas del gobierno provincial a lo largo de estos diez años en el poder.