por Hernán Solomin (*)

Una soleada tarde de diciembre de 2008 retorné –desde mi ciudad natal de La Plata, Argentina– a Israel con mayor entereza para enfrentar nuevamente la difícil adaptación a un país que no se estanca a pesar de todos los conflictos que padece. Mi experiencia anterior consistió en haber vivido cuatro años en Jerusalén desde enero de 2000.

El reencuentro con mi hermana Giselle, esposo y sobrinas fue emotivo. Además de idas y venidas al banco, al Ministerio de Inmigración, el Seguro Nacional (símil de la Administración Nacional de Seguridad Social) –como ciudadano que retorna– busqué trabajo, vivienda y participar a nivel social cultural.

En el informal grupo Encuentros Latinos establecí un cálido marco de amistad con argentinos, uruguayos y venezolanos. Mantenemos encuentros con israelíes para hablar solo en hebreo, realizamos paseos y una tarde afloró la valentía interior para declararle mi amor a Mariana una agradable, bonita y simpática mujer mendocina que vino a vivir a esta tierra en el año ’82.

Vivimos en Natania un municipio que da al mar Mediterráneo ubicado a 30 kilómetros al norte de Tel Aviv, el centro económico financiero, y 64 de la portuaria industrial Jaifa por la autopista de la costa.

La ciudad de 207.031 habitantes se destaca por sus playas, parques, zonas comerciales y en el año 2013 fue sub sede de la Eurocopa sub-21 de fútbol.

Viven zabras (naturales de Israel), inmigrantes judíos: etíopes, europeos, latinoamericanos, orientales (provenientes de países árabes), rusos; la minoría árabe más los trabajadores extranjeros, legales e ilegales, que han llegado desde la India, Tailandia, Filipinas, Ghana, Mali o Sudán.

Un crisol de colores, olores, sabores, costumbres, creencias, idiomas, vestimentas entre la antigüedad versus la modernidad a nivel social, cultural, económico, edilicio, educativo, político, tecnológico, religioso y sexual. La convivencia no es sencilla aunque hay proyectos de integración a nivel escolar, musical y teatral.

(*) Periodista Editor de Info Israel Magazine, Natania, Israel.