por Martín Rodríguez

Los indios, víctimas del más gigantesco despojo de la historia universal, siguen sufriendo la usurpación de los últimos restos de sus tierras, y siguen condenados a la negación de su identidad diferente. Se les sigue prohibiendo vivir a su modo y manera, se les sigue negando el derecho de ser.

Eduardo Galeano

 

“¿Lograremos exterminar a  los indios? Por los salvajes de América siento una invencible repugnancia sin poderlo remediar. Esa canalla no son más que unos indios asquerosos a quienes mandaría colgar ahora si reapareciesen. Lautaro y Caupolicán son unos indios piojosos, porque así son todos. Incapaces de progreso, su exterminio es providencial y útil, sublime y grande. Se los debe exterminar sin ni siquiera perdonar al pequeño, que tiene ya el odio instintivo al hombre civilizado”.

Domingo Faustino Sarmiento


El problema del desalojo, conflictividad territorial y social de la comunidad aborigen en Argentina es un tema de larga data. Por la falta de una legislación correcta han tenido demasiados problemas para poder conservar sus territorios, pero desde hace aproximadamente 4 décadas vienen agrupándose en organizaciones para poder defender sus Derechos como pueblos originarios.

En Argentina se estima que el número aproximado de personas indígenas que viven en el país podría estar entre 800.000 y 2.000.000 según datos aportados por distintas ONG’s y organizaciones aborígenes.

Al analizar el lugar donde habitan actualmente los pueblos indígenas, se puede ver que en su mayoría se encuentran en la Región Noroeste (NOA) con 13 pueblos: Atacama, Ava Guaraní, Chorote, Chulupí, Diaguita/Diaguita Calchaquí, Kolla, Omaguaca, Wichí, Quechua, Tapiete, Chané y Maimará, concentrados en las provincias de Salta y Jujuy; siguiendo la Región Noreste Litoral (NEA-Litoral) con 6 pueblos (Chulupí, Mbya Guaraní, Mocoví, Pilagá, Toba y Wichí) concentrados en las provincias de Chaco, Formosa y Santa Fé; la Región Patagonia, con 4 pueblos (Tehuelche, Ona, Rankulche y Mapuche) concentrados en las provincias de Chubut, Santa Cruz y Tierra del Fuego; y la Región Centro, con 5 pueblos (Guaraní, Comechingón, Huarpe, Sanavirón y Tupí Guaraní) concentrados en la Ciudad de Buenos Aires y el Gran Buenos Aires.

marcha-pueblos-originarios-buenos-aires-mayo-2010Las Naciones Unidas en su declaración sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas afirma que los pueblos indígenas son iguales a todos los demás pueblos y reconociendo al mismo tiempo el derecho de todos los pueblos a ser diferentes, a considerarse a sí mismos diferentes y a ser respetados como tales.

El Artículo 10 de dicha declaración establece un marco de amparo y protección a las comunidades aborígenes y su derecho de poseer un territorio. Así mismo, expresa que los pueblos indígenas no serán desplazados por la fuerza de sus tierras o territorios. No se procederá a ningún traslado sin el consentimiento libre, previo e informado de los pueblos indígenas interesados, ni sin un acuerdo previo sobre una indemnización justa y equitativa y, siempre que sea posible, la opción del regreso.

EL PRINCIPIO DEL FIN

Para el periodista y escritor Eduardo Galeano, autor de Las venas abiertas de América Latina, es viable utilizar la palabra otrocidio como equivalente de genocidio y afirma que los indígenas americanos fueron objeto de genocidio en nombre de la religión, lo que es equiparado con el genocidio que sufren actualmente debidos al progreso:

“Al principio, el saqueo y el otrocidio Lejos-frontera_CLAIMA20120407_0011_19fueron ejecutados en nombre del Dios de los cielos. Ahora se cumplen en nombredel dios del Progreso. Sin embargo, en esa identidad prohibida y despreciada fulguran todavía algunas claves de otra América posible. América, ciega de racismo, no las ve” concluye el autor uruguayo.

Después de la llegada de los españoles los pueblos originarios de América Latina fueron conquistados y exterminados, gracias a los enfrentamientos, el trabajo forzado, y las enfermedades contagiadas por los españoles. El resultado de la conquista fue una gran matanza por parte de los españoles contra los pueblos nativos. Para muchos historiadores, significó el primer holocausto de la humanidad con el exterminio de más de 50 millones de indígenas americanos.

Durante el período independentista (1810-1853) en Argentina había grandes extensiones territoriales en manos de los aborígenes. Durante la etapa de Construcción del Estado Nacional se había tratado de reconocer a los pueblos indígenas, es más, la situación jurídica, en teoría, de los indígenas había mejorado. La Asamblea del año XIII declaró extinguidas la mita y el yanaconazgo y cualquier tipo de servicio o tributo personal de los aborígenes reconociéndolos como hombres libres y en igualdad de derechos a los demás ciudadanos. Pero esto no fue tan así, a lo largo del siglo, los que estaban en el poder consideraron que no debían ser incorporados como ciudadanos, sino todo lo contrario, había que considerarlos como un enemigo, un estorbo al que había que se debía expulsar o matar.  Gracias a las expediciones al desierto que efectúo Juan M. De Rosas, en 1833 y 1834, los pueblos originarios sufrieron bajas sensibles en su población.

Después de la Constitución de 1853 la situación marginal del aborigen no cambió mucho. En el artículo 67, inc. 15, exigía el trato pacífico con ellos y promovía su conversión al catolicismo, decisión que estaba condenando su existencia. Esto trajo implícito un proceso de aculturación privándoles así la práctica de sus costumbres y creencias ancestrales.

la-conquista-del-desierto-comision-de-homenaje_MLA-F-3768534247_022013En 1879 con las expediciones al desierto de Julio A. Roca y al Chaco por Luis Fontana, fueron despojados de sus territorios a estas tribus, facturándolas y llevándolos casi a su total exterminio. Antes de la matanza perpetrado por el Estado Argentino los pueblos originarios habían vivido en completa libertad en un vasto territorio sobre los que tenían un control total.

Después de las campañas de exterminio y con la derrota del pueblo indígena ahora se buscaba poblar esas tierras. Es por eso que el gobierno nacional cedía a particulares esas extensas porciones de territorios robados que consideraban aptos para la explotación de la agricultura o ganadería.

Lo cierto es que, como dice Miguel Ángel Ekmekdjian “…. la igualdad de los indios con los demás habitantes del país nunca fue real, sino otro “catálogo de ilusiones”.

EL AVANCE DE LAS LEYES

Según Víctor Toledo Llancaqueo durante las últimas décadas del siglo XX las comunidades indígenas se han organizado en movimientos y asociaciones con el objetivo de defender y promover sus derechos. Se han movilizado para lograr el reconocimiento de sus culturas y sus etnias, su reconocimiento legal y su derecho a la tierra. Los cambios legales que produjeron durante estos años fueron muchos, pero en muchos casos sólo quedaron como leyes escritas en un papel ya que no se aplicaron.

Víctor Toledo Llancaqueo aclara que en las últimas décadas se produjeron avances notables en el derecho internacional consuetudinario, estableciéndose un reconocimiento de los indígenas como grupos o colectivos diferenciados, desarrollándose normas positivas, doctrina y jurisprudencia relativa a derechos indígenas basadas en el principio de autodeterminación.

En Argentina en 1994 con la reforma la Constitución Nacional se incorporo en su artículo 75 inciso 17. El mismo habla de que “Corresponde al Congreso” reconocer la preexistencia étnica y cultural de los pueblos indígenas argentinos. Garantizar el respeto a su identidad y el derecho a una educación bilingüe e intercultural; reconocer la personería jurídica de sus comunidades, y la posesión y propiedad comunitarias de las tierras que tradicionalmente ocupan; y regular la entrega de otras aptas y suficientes para el desarrollo humano; ninguna de ellas será enajenable, transmisible ni susceptible de gravámenes o embargos. Asegurar su participación en la gestión referida a sus recursos naturales y a los demás intereses que los afecten.

Este conjunto de leyes, normas y tratados internaciones que adoptó Argentina desde 1985 parecen ser un avance importante en el reconocimiento de la diversidad cultural y la existencia de los pueblos originarios, pero sin duda no es suficiente.

ELPROGRESO: SU NUEVO COLONIZADOR

pueblos originarios cartel devuelvan la tierraSegún Eduardo Galeano; los indios, son víctimas del más gigantesco despojo de la historia universal, siguen sufriendo la usurpación de los últimos restos de sus tierras, y siguen condenados a la negación de su identidad diferente. Se les sigue prohibiendo vivir a su modo y manera, se les sigue negando el derecho de ser.

Gracias a que las tierras indígenas son tan ricas en recursos, minerales y agua ha agudizado el conflicto entre los aborígenes contra los criollos, empresas privadas y particulares. Deforestación para cultivos de soja, pasturas, la extracción de recursos minerales, etc. han provocado la alteración y una degradación del medio ambiente en el que ellos vivían.

Primero fueron los españoles, después el propio Estado Nacional Argentino y ahora el desarrollo. Como afirma Galeano los pueblos originarios americanos en la actualidad el genocidio que sufren es por culpa del progreso.

Cuando hablamos de globalización estamos haciendo referencia a un proceso económico, tecnológico, social y cultural, que tiene como rasgo determinante la “interdependencia de los países”. La globalización fomenta el crecimiento desmesurado de las empresas multinacionales y transnacionales, son en muchos casos quienes a través de políticas duras y de hostigamiento controlan las políticas económicas de los países, el flujo de capitales y la concentración de la riqueza. Lo que busca la globalización es la eliminación o reducción de barreras arancelarias o de incentivos a los productos nacionales, por ende, el libre mercado que perjudica a los países que se encuentran en inferioridad de condiciones.

A escala global ya se empieza a ver las consecuencias negativas de la globalización de las economías. Este nuevo orden mundial comienza afectar a los recursos naturales, al medio ambiente, a las tierras de los aborígenes que son ricas en recursos naturales. El capitalismo (globalización) fomenta el desarrollo absurdo que va llevar progresivamente a la pérdida de sus recursos ambientales.

Los pueblos indígenas han visto disminuido el control sobre sus recursos y el manejo de sus tierras y aguas. Uno de los motivos fundamentales es al manejo indiscriminado que hace el Estado de sus tierras, normalmente están sometidos a acuerdos externos realizados por el país sin su consulta o consentimiento.

Por otro lado y como dice Assier Martínez de Bringas la importancia del territorio para los pueblos indígenas es multidimensional. Las comunidades aborígenes lo usan como medio para su supervivencia, de la cual extraen recursos, y además mantienen un vínculo histórico y espiritual en los que desarrollan su sociedad y difunden su cultura que transmiten de generación en generación.

Rodolfo Stavenhagen aclara que desde tiempo inmemorial los indígenas han mantenido una relación especial con la tierra, que es su medio de vida, de sustento y la base de su existencia misma como comunidades territoriales identificables. El derecho a poseer, ocupar y utilizar la tierra es inherente a la idea que tienen los pueblos indígenas de sí mismos y, en general, es a la comunidad local, la tribu, la nación o el grupo indígena a quien se confiere ese derecho.

logo pueblos orig fondo negro.previewLos aborígenes en la Argentina del 2013, en la Argentina que ratifica tratados y convenios internacionales y que crea leyes excelentes que en teoría protegen sus derechos, tienen que seguir peleando para poder mantener su territorio, cultura y control político y económico. Lamentablemente esa Argentina sigue siendo la Argentina de la impunidad, la discriminación y la exclusión. Según Luz Patricia Mejía, relatora de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos opinó que la Argentina tiene la obligación de proteger los derechos de los aborígenes.

En los casos en los que las comunidades indígenas son amenazadas con ser desalojadas, el Estado Argentino sin lugar a dudas debe intervenir. Existe legislación vigente que protege sus derechos, es por eso que la Nación debe utilizar los mecanismos legales disponibles para prevenir y detener este tipo acciones.

La falta de respuesta efectiva por parte de la justicia y la policía par evitar acciones de desalojo, tiene el efecto de generar desconfianza por parte de miembros de los pueblos indígenas quienes acusan al Estado de permitir esas acciones de discriminación, persecución y represión dirigidas específicamente en contra de ellos.

Los pueblos indígenas atraviesan una situación de vulnerabilidad y de abandono legal frente a la sociedad. El acceso al sistema de administración de justicia nacional es precario, en muchos casos inexistente; y además se desconoce desde la sociedad el reconocimiento a una forma de administrar justicia propia como un derecho especial fundamentado en el marco de la propia cultura.

En nuestro país y a lo largo del continente, la lucha por la autonomía marca la necesidad de los pueblos por hacer valer su propia visión de mundo, poder tener su educación propia, el sistema productivo más adecuado y además poder elegir su forma de organización política y cultural.
Siglos después de su reinado la situación es distinta. Hoy tienen que pelar por esas tierras que en algún momento fueron suyas. Concebir a un indígena sin su tierra es desarraigarlo de su origen, de su vida y su madre.

INDIGENAS DE LA ARGENTINA. Un viaje por el arte y la cultura de los pueblos originarios

Idea y realización
Paulo Fabián Campano,
Carlos Martínez Sarasola,
Ana María Llamazares
Mercedes Bullrich