Leo varones a la defensiva, como si el hecho de que se haga una marcha para visibilizar la problemática femenina implicara algún tipo de capitulación, de cesión de terreno ante un grupo que viene a quitarles sus privilegios (sólo lo sería si tuvieras muchas ganas de defender tu “derecho” a ganar más que una mujer por igual tarea o a que salir a la calle de noche te sea menos peligroso que a tu prima; en ese caso, tratá de expresarlo con todas las letras). Los leo y pienso que la motivación es un poco el machismo más o menos consciente y otro poco esa pelotudez tan de nuestro tiempo de sentirnos Emiliano Zapata reencarnado sólo por gritar negro si la mayoría dice blanco, aun cuando esa posición en la que nos ponemos no refleja lo que realmente pensamos y aun cuando terminemos opinando como el más jodido de los conservadores en nuestra pose rebelde, contestataria y picante.

Los argumentos se repiten. “Marchan sólo por las mujeres cuando también mueren hombres, niños, indios, pobres, etc.”, dicen. Y el contraargumento no es muy difícil de plantear: la mejor manera de lograr cambios es pensar global y actuar local, generando miles de acciones militantes concretas y específicas en vez de estar “a favor de todo lo bueno y en contra de todo lo malo”. ¿Los qom también necesitan ayuda? Más vale, y tu preocupación es recontra válida: ahora mové. ¿Es enfermante que se mueran nenes en talleres clandestinos? Desde ya, y no hay nada que te impida hacer y decir algo al respecto. Pero menospreciar al que hace ALGO porque no hace TODO no sirve como crítica.

“Quieren hacer pasar como si un piropo llevara a un asesinato, que son lo mismo”, también dicen. Y la evidente es que nadie en su sano juicio opinaría algo así. Lo que sí se dice es que el femicidio es producto de un entramado cultural que subhumaniza a la mujer, el cual se inicia en pequeños actos. Porque las cosas siempre se construyen desde abajo, si criamos hombres en un contexto en el que las minas no sean el pedazo de carne que viene caminando atrás de las tetas, crecen exponencialmente las chances de que esos hombres, de grandes, no crean que pueden hacer lo que quieran con ellas. A título personal opino que están de más hasta los piropos “lindos”, porque las chicas no tienen por qué estar sometidas a nuestro escrutinio mientras caminan por la calle. Pero igual, como sea: quedate tranquilo que nadie te va a sacar legalmente tu derecho a acercarte a una señorita e intentar que se interese en vos con respeto, gracia y sutileza, galán. Lo que no se quiere es que te impongas de prepo.

¿No se puede plantear ningún reparo a la marcha de hoy, entonces? ¿Hay que acatar ciegamente? Se puede discutir, claro que sí. Pero hay que tener en cuenta una cosa: lo que mueve esto es la intención de visibilizar un problema. Que a mucha gente que jamás se planteó que las mujeres pudieran estar bajo amenaza de repente le caiga la ficha porque lo ven TN y Crónica (y hay, eh, porque la sociedad es mucho más que tus amigos progres y escolarizados de Facebook). ¿Tenés argumentos para criticar esa causa? Mientras no vengan de la pose o la visceralidad,los quiero leer todos (yo, por ejemplo, no puedo creer que haya políticos que están en el poder -nacional, provincial, de CABA, de dónde fuese- y se sacan fotos con el cartelito sabiendo que desde hace tiempo tienen entre sus obligaciones el hacer algo al respecto,pero no por eso le voy a caer a la marcha; les caeré a ellos, en todo caso).

Tampoco es necesaria una caza de brujas. No quiero generalizar, pero es muy probable que todos hayamos sido machistas, sexistas y superficiales alguna vez. Yo hice chistes de los que no estoy orgulloso, pero sé que no los volvería a hacer. Estoy seguro de que en más de una oportunidad me he comportado como un imbécil, pero me siento culpable por ello y trabajo para que no se me haga costumbre. Calma, está bien haber sido machista si un día parás la pelota y hacés lo posible por dejar de serlo.

No hace falta que tuitees ni escribas algo en Facebook al respecto. Mirá lo que te digo: ni siquiera es imperioso que vayas hoy al Congreso. Con que tomes conciencia de que existe un problema, no te pongas en boludo y hagas lo poco o mucho que esté a tu alcance para solucionarlo alcanza. Ninguna “feminazi” viene a sacarte nada ni a correrte de ningún lado, porque el feminismo no es el equipo contrario del machismo. Por lo que se lucha es por que tu vieja, tu hermana y la piba esa que no conocés pero también debería movilizarte puedan salir a la calle, laburar o vivir en pareja con la misma seguridad y los mismos derechos que vos. ¿Te incomoda eso?