La Cámpora y el sciolismo estarían pasando su momento más tenso. El armado de muchos organismos claves sin la participación de militantes de la Cámpora esta poniendo nervioso al gobierno. A menos de tres semanas para las elecciones generales a presidente, hay cargos para instituciones muy importantes y que para el mundo kirchnerista representan un triunfo del modelo y la continuidad del relato. Estos son: Aerolineas Argentinas, el Anses e Ypf.

Es difícil pensar que en un gobierno a cargo del bonaerense respalde al abogado Mariano Recalde o alguien cercano a la Cámpora para seguir al frente de la deficitaria aerolínea de bandera. La falta de gestión y la defectuosa conducción de la compañía por parte de Recalde durante estos años serían los principales motivos por los que Daniel Scioli decidiría sacarlo y poner alguien de su confianza. La herencia que le esta dejando el actual presidente de Aerolíneas Argentinas es pesada. Más de 11 millones de pesos en subsidios por día y una súper población de empleados, más de 11.500. En este contexto surge la pregunta de la discordia ¿A quién pondrá Scioli de ser electo presidente? ¿Pondrá alguien de su confianza para manejar la empresa bastión del kirchenrismo? o ¿Decidirá ceder ante la presión de Zanini y la presidenta y poner alguien de la confianza de ellos?

Otra institución clave para asegurar la gobernabilidad es la Anses, ya que administra el 40% del Presupuesto nacional. El director ejecutivo del organismo nacional es Diego Bossio, si bien asegura no formar parte de la Cámpora su afinidad hacia la agrupación es marcada y él se autodefinió como “parte del proyecto político que lidera la presidenta Cristina Kirchner”. En este último tiempo, esta institución se transformó en la caja grande del kirchnerismo, algunos medios también se animaron a decir que se transformó en la bolsa de trabajo de los K, que permitió financiar planes sociales que trajeron algunos aciertos de inclusión pero a cambio de la desfinanciación de la entidad. En este caso es seguro que Diego Bossio no seguirá al frente del organismo (afirman que pasaría a una agencia de vivienda). Hasta hace unos meses sonaba que la Anses pasaría a manos del presidente del Banco Provincia, Gustavo Marangoni. La lucha por el Anses no será nada sencilla para Scioli. El kirchenerismo encontró en esa institución un órgano fundamental para la continuidad del modelo y Scioli tendrá que definir que rol quiere que asuma la Anses.

La última entidad clave del kirchenrismo, es Ypf. La empresa petrolera “repatriada”, “reestatizada” y “reapropiada” forma parte del relato K y aseguran que vino a asegurarnos el auto-abastecimiento energético. Algo que todavía no pasó. En este caso, es poco probable que el Scioli se anime a sacarlo a Miguel Galuccio de la conducción de la empresa petrolera. Es más, el bonaerense siempre admitió tener buenas referencias del actual presidente de Ypf. Acá se plantea si Axel Kicillof, camporista de la primera hora, seguirá en el directorio de la empresa, un cargo que es fundamental para el destino de la compañía. Es casi seguro que Axel Kicillof conseguirá una banca en la Cámara de Diputados pero ¿Renunciará a su cargo en el directorio de Ypf? 

Si resulta electo en primera vuelta, Scioli no la tendrá facil. Deberá mostrar firmeza ante dos pesos pesados como Zanini y la presidenta Cristina Fernández de Kirchner. Quizás, es por eso que el gobernador salteño, Juan Manuel Urtubey, cobró tanta importancia en estas últimas semanas y se transformó en una suerte de emisario para el siolismo. En su figura descansa una cantidad de críticas hacia el kirchnerismo que, antes del gobernador salteño, nadie se había animado a realizar.

Es seguro que para asegurar la gobernabilidad durante los primeros meses, Daniel Scioli deberá ceder ante las presiones, pero si su gobierno cobra respaldo popular, ¿Se animará a soltarle la mano al kirchnerismo?