por Ernesto Losada

El electo intendente de Salta capital, que asumirá el 9 de diciembre, Gustavo Sáenz, comenzó a revelar algunos nombres de las personas que integrarán su gabinete de gobierno. Para sorpresas de algunos está dejando de lado amiguismos.

La ilusión parece no terminar para los salteños. A la ambiciosa agenda de gobierno y las estupendas políticas que proyecta para todas las áreas, Sáenz las fortalece y les da certeza de cumplimiento colocando en funciones a hombres y mujeres específicamente idóneos y transparentes en cada materia que tendrán a su cargo.

En el pasado, ciertos organismos, entes, áreas de importancia social capital y que manejan millonarios presupuestos, estuvieron regidos por funcionarios cuya única aptitud para ocupar esos puestos fue haber tenido afinidad política o amistad personal con quien ejercía la jefatura municipal. Ahora suenan otros nombres, de salteños destacados por su comprobado compromiso y su incansable lucha.

Por caso, podemos citar al ejemplo de Guadalupe Colque, que actualmente es la titular de la Fundación HOPe. Durante años se dedicó al cuidado de niños que padecen cáncer, además de recibir el premio Abanderados de la Argentina Solidaria, entre otros varios importantes galardones que reconocieron su inmensa labor. Para esta referente salteña, Gustavo Sáenz tiene reservado un puesto que es clave, el 9 de diciembre asumirá el comando de la Secretaría de Acción Social. Un organismo de vital importancia ya que maneja un abultado presupuesto.

La designación de Colque manifiesta explícitamente la superadora ambición de Gustavo Sáenz de lograr eficiencia extrema y transparencia total en las distintas áreas y materias de gobierno. Esta nueva forma de administrar que pensaría implementar el actual intendente electo, busca revertir el viejo esquema político de conceder cargos en “premio a la lealtad y la militancia”, y no por capacidad y méritos. En la mayoría de los casos resulta que la discrecionalidad en las erogaciones, contrataciones, licitaciones arregladas y demás manejos de los presupuestos, con ilícitos negociados, fondos destinados a dudosas y nada claras operaciones, en definitiva, terminaron perjudicando a los ciudadanos que padecen la merma de beneficios debido a que esas “operaciones”. Además de dejar magros saldos dinerarios para la implementación de las políticas de gobiernos pensadas y diseñadas para cada área.

El abrumador respaldo que recibió en las urnas como candidato a intendente, se hizo más evidente en este último tiempo cuando hace unas semanas Sáenz recibió amenazas golpistas por parte de Eduardo Cattaneo, presidente de la Cooperadora Asistencial. El funcionario proponía desestabilizar al municipio para así evitar que asuma. En este contexto Cattaneo le exigía que pase a planta permanente 62 empleados de la Cooperadora. Pero Sáenz no se quedó callado y cuestionó al actual intendente Miguel Isa: “@miguelisaok, esta es transición ordenada y en paz que usted manifestó???”.

Nacionalización del proyecto

Es más, la “nacionalización” que logró como integrante de una fórmula que peleó la presidencia de la Nación, más rol de referente regional de una fuerza nacional como lo es el massismo, impulsan a Sáenz a romper los límites de Salta capital y extender su mensaje y acción a otras ciudades y distritos de la región. Ello quedó demostrado con la firma de un acta de cooperación mutua con Germán Alfaro, intendente de Tucumán, la cual tendrá por objeto visibilizar los problemas y carencias del norte argentino, y de esa manera colocarlos en la consideración del próximo gobierno nacional y comenzar a presionar para que los mismos tengan una solución definitiva.

Cuando Sáenz planteaba en campaña todas estas innovaciones y propuestas, a muchos les sonaban a bonitas promesas que el tiempo iría diluyendo a fuerza de realidad. Pero hoy todo eso se va cristalizando. Van tomando fuerza, forma y lugar y demuestran que el electo jefe comunal prometió que tendrían, lo que a su vez abre etapas de mayor apoyo y confianza en la futura gestión de Gustavo Sáenz.

Una vez más la política argentina nos sorprende, pero esta vez para bien. La Argentina no solo está carecida de valores y virtudes, sino también de políticos que las encarnen y las manifiesten con hechos.

Hace ya un tiempo escribimos en El Otro País lo siguiente: “El próximo gobierno deberá ser el de los hombres y mujeres con méritos extraordinarios; con logros verificables ya sea en la función pública o en la actividad privada, y estos logros deberán aplicarse a nivel nación en forma urgente. Deberá ser el gobierno de los hombres y mujeres que lleguen con respuestas y soluciones, porque las urgencias y los problemas los esperan cómodamente instalados desde hace décadas. Y siguen creciendo”. (elotropais.com.ar/es-la-hora-de-los-magnos)

Tal vez sea Gustavo Sáenz, desde un municipio del interior del país, el hombre que esté dando comienzo a este periodo de hombres y mujeres extraordinarios