por Stella Maris Farfán

Impregnada en oscuras nubes, uno de mis hijos, el más chiquito que se me enferma y es asiduo visitante del Hospital Materno Infantil. La guardia. Rogar que, tras los estudios de rigor y en el acto, no lo internen. Pero esta vez tuvo que quedarse, por su bien, para combatir la neumonía que oronda lo visitaba nuevamente a sus cuatro añitos cuando ya lo hizo a los dos. Y en medio de ese percance, que pareciera se haría costumbre, yo luchaba contra viento y marea para poder viajar a Roma, a la primera audiencia que el Papa Francisco daría a la comunidad sorda mundial. Así, sin pasaporte, a menos de un mes, tal vez semanas del viaje, con muchos palos en la rueda que tuve que sacar de mi camino hacia la Ciudad de la Fé, la que yo tenía por el piso cansada de pelear contra un gigante que se llama Sistema Educativo, tratando de bregar por normativas que me amparan. Soy sorda, soy profesora de Artes Visuales que se recibió para ser referente entre sus pares, sin embargo algunas leyes no se aplican porque “son nuevas” y en esas oscuras nubes estaba.

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Tironeada entre quedarme con mi nene internado o viajar a rezar en esa Tierra donde dicen que vive Dios y tratar de que el Papa Francisco interceda a su manera, por las peticiones que llevaría dentro de un libro y un Dvd, lo vi al Papa a “Panchito”. Mi libro con sus cartas adentro le fue entregado y me embargo una alegría que en mi regreso se transformó en espera. Y hoy, mi nene, a Dios gracias esta mucho mejor. Lo cuidamos sí, pero la recuperación fue lenta y yo no me quedé quieta seguí moviéndome porque hasta el propio Papa pide que recemos por él cuando somos nosotros los que le pedimos que rece por nosotros ¿Habrá leído mis cartas? ¿Habrá hojeado mi libro? Lo que sí sé es que hoy estoy trabajando en la escuela de sordos que tanto luche por entrar y no se hasta cuando y ya no me importa, porque como me dijo alguien: “Dios sabe lo que es mejor para cada uno”. Así que aprendo a no explayarme en el futuro, un futuro que tal vez ya está escrito y sólo resta alcanzarlo.

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