por Ernesto Losada

Un audio que salió a la luz en las últimas horas da cuenta de una supuesta maniobra para evitar que asuma el actual intendente electo de Salta capital, Gustavo Sáenz. Esa amenaza esta pergeñada por funcionarios y punteros políticos salteños vinculados e identificados con el kirchnerismo, derrotado en las últimas elecciones llevadas a cabo en la ciudad de Salta.

El audio en mención, reproduce afirmaciones del presidente de la Cooperadora Asistencial Salteña, Eduardo Cattaneo, en las que amenaza con desestabilizar el municipio. “Yo toco el pito y tengo dos mil personas en la municipalidad y no se van más. No asume Gustavo Sáenz”, se puede escuchar en el audio al funcionario municipal. Y agregó: “No va a asumir Gustavo Sáenz si me toca el culo a mí”

El tema es que Cattaneo le reclama al intendente electo que revea su pedido a la gestión saliente, la de Miguel Isa, para que se frenen los nombramientos hasta que él asuma su cargo. Mientras tanto el representante de la Cooperadora Asistencial aprieta para que Sáenz le garantice el pase a planta permanente de 62 empleados.

Una fuente conocedora de las internas municipales confió a El Otro País que este festival de nombramientos de Cattáneo consistiría en saturar de empleados militantes la municipalidad, para dejarla copada de municipales no afines a Sáenz, y así poder seguir teniendo el control político, aún habiendo perdido las elecciones.

Lo que asegura esta fuente, a prima facie, no suena descabellado. En ese hipotético escenario, serían ellos los que se encargarían de complicar la gestión con reclamos y medidas de todo tipo, en una maniobra de claras connotaciones antidemocráticas. Si se tiene en cuenta que hace apenas 30 días se efectivizó el ingreso en planta permanente de 700 nuevos empleados, a los que se sumarían los que pretende nombrar Cattaneo, y que serían en su totalidad cargos políticos.

Si se aumenta la nómina de personal ampliamente y pasa a ser superior a la necesaria, el presupuesto del municipio capitalino se podría ver sumamente comprometido por la enorme erogación de dinero que tendría que realizar solo en concepto de sueldos. Esta situación afectaría sensiblemente, por consecuencia directa, los montos que dispondría el nuevo intendente Sáenz para afrontar la ejecución de obras y el mantenimiento de los servicios urbanos.

Si esta actitud de Cattáneo continúa, estaríamos ante un hecho de gravedad institucional inusitada. Confirmaría el ya muy difundido rumor que asegura que el kirchnerismo pretende dejar “dinamitados” los municipios en donde deberá dejar el poder.

Abonan fuerte esta teoría los caóticos momentos que debió atravesar el electo intendente de Concepción, provincia de Tucumán, Roberto Sánchez del frente Cambiemos, quien tuvo que soportar durante varios días atrincherado en la sede del municipio el asedio, quema de cubiertas y consignas amenazantes por parte de más de 500 “empleados” nombrados días antes por el saliente intendente Osvaldo Morelli de el Frente para la Victoria.

Sería indignante y antidemocrático que la gestión Sáenz comenzará convulsionada y debilitada, más aun conociendo los verdaderos motivos y su trasfondo, y quiénes fueron los mentores de esa hipotética situación de conflicto.

La ciudadanía salteña deberá exigir el inmediato desbaratamiento de esta infame operación que violenta no solo las instituciones sino también la voluntad popular de quienes eligieron a Gustavo Sáenz para conducir el municipio.

El gobernador de la provincia de Salta, Juan Manuel Urtubey, decidió brindar todo su apoyo a Gustavo Sáenz en una clara muestra de civismo y de poder como garante de la seguridad de todos los salteños. El primer mandatario provincial aseguró que el intendente electo asumirá y que los “conflictos no se resuelven presionando”. “El nuevo Intendente asumirá como corresponde y respetando el voto popular”, sentenció en un tuit Urtubey.