En su larga indagatoria, Boudou buscó aclarar los cuestionamientos y deslindar culpas

Boudou arrancó impetuoso y quiso ser él quien indagaba al juez. Le preguntó al magistrado, Ariel Lijo, qué pruebas tenía para decir que se había apropiado de la imprenta Ciccone. Pero Lijo lo cortó en seco: “Esto no es un diálogo, sino un acto de defensa” , lo reprendió y le recomendó hablar con sus abogados. Boudou quiso insistir diciendo que no era abogado, pero si avezado en “lógica formal”, aunque finalmente su arremetida quedó ahí.

SUGERENCIA A LA AFIP

Boudou aseguró que tuvo “nula” participación en levantar la quiebra de la imprenta Ciccone y que se limitó a emitir un informe técnico. Admitió que fue “singular” la actuación de la AFIP e “inusual” el pedido de su titular, Ricardo Echegaray , para que recomendara qué hacer. Pero dijo que, si es cierto que su opinión era determinante, Echegaray la tiene que haber tenido en cuenta cuando decidió denegar el plan de facilidades impositivas pedido.

EL FACTOR CASA DE MONEDA

En su declaración, el vicepresidente indicó que la Casa de Moneda se deterioró durante el gobierno de la Alianza por culpa de la firma Bolt y que el ex presidente Eduardo Duhalde la desguazó cuando le quitó exclusividad para hacer billetes. Dijo también que él no pudo frustrar la modernización de la imprenta con “una orden verbal”, como dicen quienes lo acusaron en el expediente de querer quedarse, a través de Ciccone, con el monopolio de la impresión de billetes.

THE OLD FUND EN FORMOSA

Boudou dijo que nunca supo que The Old Fund había intervenido el trámite de refinanciación de la deuda formoseña, y que recién se enteró ahora.

NADIE FUE CONTRA MONETA

Según Boudou, nadie investigó al ex banquero Raúl Moneta. El juzgado se dedicó a seguir la pista de boletas de cable y no al empresario “que ha movido millones”, dijo el vicepresidente ante el juez. Moneta le dijo a la Justicia que puso la plata para salvar a Ciccone y ahora reclama que se la devuelvan. Moneta, con la salud muy deteriorada, fue el único empresario al que nombró en su declaración indagatoria.

NO HAY EMPRESARIOS CONOCIDOS

Boudou aseguró que en esta causa no se investiga a empresarios conocidos. No dio nombres. Cuando le insistieron, dijo “el señor Moneta es la entrada indispensable a la ruta del dinero, muy poco transitada en esta investigación”. El fiscal Di Lello había pedido la declaración del banquero Jorge Brito, cuyas empresas aparecen en la ingeniería financiera de la plata inyectada en la ex Ciccone, pero Boudou no lo nombró ayer en su declaración.

A LOS CICCONE, NADIE LOS MOLESTA

Se quejó de que los Ciccone hayan pasado de imputados a testigos y luego a imputados de nuevo. Boudou habló de sus llamativas declaraciones, que lo complican, y dijo que “la familia Ciccone vino a este tribunal a recitar un libreto prearmado”. Además, los acusó: “Los ciccone orquestaron todo para volver a sacarle plata al Estado”. Los señaló como responsables de estar vinculados con Alfredo Yabrán.

EL MISTERIO VANDENBROELE

Di Lello le preguntó cómo era que su departamento de Puerto Madero tenía boletas pagadas por Vandenbroele, titular de Ciccone. Insistió en que alquiló el inmueble a Fabián Carosso Donatiello, que no estaba casi nunca y que es posible que se lo haya delegado a Vandenbroele. Lo ayudó con la última pregunta su abogado, Diego Pirota. “¿Conoce a Vandenbroele?”, le dijo. “No, obvio que no, y el juzgado buscó pruebas de ello incisivamente y no aparecieron”, respondió.

Fuente: La Nación