La política siempre da sorpresas. Las elecciones son un monstruo impredecible que no se sabe a ciencia cierta como va a reaccionar y eso le pasó a Walter Wayar, el candidato de todos, por lo menos hasta hace una semana atrás. Pero en esta oportunidad, el salteño le dio la espalda al precandidato a intendente. La “exitosa” campaña mediática que llevó a cabo, que le dio un reconocimiento inmediato a nivel nacional, no fue suficiente para catapultarlo como un candidato serio con aspiraciones a ganar la intendencia. Aunque Walter Wayar dice estar sorprendido por los resultados, sabe que los “golpes de suerte” son muy difícil que se den en la política.

El político bailarín confesó que pensaba que iba a superar el 10% en las PASO (Primarias Abiertas Simultáneas y Obligatorias) y con ese número dar pelear para la intendencia en las elecciones de mayo. Pero eso no fue así, nada de eso ocurrió. Walter Wayar quedó quinto y solo recibió 11.048 votos. Sólo un 4.19% del electorado decidió acompañar su proyecto, que hasta hace unos días atrás había estado en boca de todos.

El resultado de la elección fue contundente. El candidato de la lista 900 Cabildo Abierto se comió un verdadero baile en las urnas. Si bien con ese porcentaje de votos superó el piso del 1,5% que proponen las PASO y quedó habilitado para participar de las elecciones generales me parece que la candidatura a la intendencia corre peligro. Ahora, Walter Wayar deberá analizar si quiere seguir manteniendo su propuesta. En estas cinco semanas que restan para las elecciones generales le será más difícil conseguir tanta exposición y prensa gratis. Ya nada podrá superar aquel antológico spot en el que se lo veía bailando con remera deportiva naranja y pantalones cortos. Es por eso que ya no será noticia y los grandes medios de comunicación se olvidaran de él. Quedó demostrado que un simple spot pegadizo no puede luchar en contra de los grandes aparatos políticos. Walter Wayar se quedó solo.

Ayer, Walter Wayar publicó en su cuenta de twitter que estaba orgulloso de haber dado batalla. Pero ese concepto es erróneo, ya que sus fuerzas fueron derrotadas antes de que empiece la guerra. Lamentablemente para el candidato, sus tropas quedaron ahogadas en la bahía, no llegaron a tierra. Walter Wayar, después de estás elecciones, quedará sólo como una anécdota. Quedará como un personaje político pintoresco que le puso color a las primeras elecciones que se desarrollaron en el país. Tal vez olvidado, como lo estuvo desde el 2007. Quizás, dentro de 8 años vuelva con otro spot que lo vuelva a poner en boca de todos los salteños.