El ala moderada de Cambiemos busca imponer a Vidal y Larreta para una fórmula presidencial pero… y ¿Macri?

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El ala moderada de Juntos por el Cambio comenzó a trabajar, o por lo menos sondear, el binomio María Eugenia Vidal – Horacio Rodríguez Larreta como fórmula presidencial para las elecciones del 2023. Ayer, el intendente de Tres de Febrero, Diego Valenzuela, participó de “La Noche de Mirtha”, de Juana Viale y con una frase armó un tsunami. El jefe comunal afirmó que: “Tenemos dos personas que pueden ser buenos candidatos a presidente en 2023. Horacio Rodriguez Larreta, el mejor político de argentina, y María Eugenia Vidal”.

Aunque Valenzuela aseguró que en Cambiemos no hay una crisis sino “una sana discusión interna”, esa frase generó malestar en el ala dura de JxC, sobre todo porque Valenzuela salió del riñon del PRO y llegó a la intendencia de la mano de Mauricio Macri en 2015. El intendente de Tres de Febrero inició su carrera política siendo Subsecretario de AMBA de la Ciudad de Buenos Aires, cuando el expresidente era Jefe de Gobierno de CABA.

Sin embargo, desde el ala más radical de Cambiemos tienen su propia teoría. Afirman que sin la presencia de Mauricio Macri, tener una candidatura con serias chances de robarle el poder al albertismo/cristinismo hoy sería imposible. Pero la hipótesis que manejan los moderados de Cambiemos es distinta. Aseguran que con Mauricio Macri a la cabeza, tampoco se puede, es por eso quieren hacerlo a una lado y empezar a posicionar a las dos figuras más fuerte que, según ellos, tiene hoy la oposición.

Esa afirmación también es una incógnita sobre todo porque es apresurado hablar de una candidatura de Macri, aunque el expresidente viene dando señales de que quiere disputar el liderazgo de la oposición. Cada aparición pública genera una verdadera revolución en los medios, en las redes sociales y en el humor social. A la vez, provoca un descalabro en el oficialismo, que inmediatamente sale a atacarlo.

Hoy Macri, es el único que inquieta al gobierno de Alberto Fernández. El presidente no pierde oportunidad para descalificarlo, como así cada funcionario del Frente para Todos. Hace poco el Presidente de la Nación tildó al gobierno de Macri como “una pandemia sin virus”. También el cuestionado Jefe de Gabinete, Santiago Cafiero, salió al cruce del exmandatario nacional diciendo que: “Con Macri gobernando esta pandemia hubiera sido una catástrofe”.

Dentro del PRO se está planteando la misma disyuntiva que tuvo el kirchnerismo en 2019. “Con Cristina no alcanza, pero sin ella no se puede”. En una jugada magistral, que le terminó dando la victoria, la vicepresidenta fue quien ungió a Alberto Fernádnez como su compañero en el primer lugar de la fórmula presidencial.

En estos meses largos, hasta las elecciones de 2021, se deberá estudiar qué pasa con la imagen de Mauricio Macri. Todo indica que va ser candidato a diputado Nacional por la Ciudad de Buenos Aires para frenar el ascenso del larretismo, que decidió distanciarse del expresidente.

Para el día del Amigo, Horacio Rodríguez Larreta afirmó que no era amigo de Mauricio Macri, despertando todo tipo de especulaciones. Sin embargo no marcó una diferencia con María Eugenia Vidal, sobre quien afirmó que: “tengo una relación personal muy cercana y la quiero mucho”. Es por eso que muchos se animan a suponer que la relación Larreta-Vidal goza de buena salud.

El Jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires ha mostrado señales de que quiere ser el que guíe los destinos de la oposición pero con una ubicación más al centro, en la que ya trabajan Rogelio Frigerio y Emilio Monzó. En declaraciones a la prensa, comentó que se tiene que “apostar a muerte a terminar con la grieta” y buscar “acuerdos políticos” que permitan “mantener en el tiempo” el rumbo del país.

Sin embargo, la cercanía de Rodríguez Larreta con Alberto Fernández durante la pandemia por el cornavirus molestó al votante de Cambiemos que empezó a exigirle mayor independencia, sobre todo después de largos meses de confinamiento. Es por eso, que en las últimas semanas el Jefe de Gobierno de CABA tuvo que salir a plantear sus diferencias con el Presidente respecto al manejo de la pandemia.

Actualmente el PRO está pasando el proceso de organización. Ese proceso que pasan obligadamente todos los partidos después de que sufren una dura derrota como la que tuvo Mauricio Macri en el 2015. Cuando sus piezas se acomoden, y después de las elecciones del 2021, será Mauricio Macri, que es el líder por naturaleza de Cambiemos, quien finalmente decida lo que va pasar en 2023. Si decide dar un paso al costado, encabezar la fórmula presidencial o acompañarla.

En Cambiemos están midiendo fuerzas para ver si surge un líder natural, algo por lo que pasó el kirchnerismo en 2015 después de la derrota ante Mauricio Macri, sin embargo terminó imponiéndose Cristina Kirchner. Desde el PRO más purista, dicen que Macri es tan importante como Cristina para el peronismo: sin él no le pueden ganar a la oposición.

Lo que si quedó claro, es que sin un líder fuerte, Cambiemos terminará desgastándose tal como pasó con el radicalismo después del 2001 cuando sucedió la debacle de Fernando de la Rúa. O porque no, uniéndose al oficialismo, como hizo Sergio Massa en el 2019, que después de jurar por lo Santos Evangelios que no volvería a estar al lado de Cristina Kircher, terminó en la misma boleta con la vicepresidenta.