Marcos Amaya (36 años), dos hijos maravillosos, junto a Pablo Castillo (42), apasionado por el futbol, y con un hijo maravilloso, decidieron emprenderse en una aventura a bordo del mítico Citroën 3CV. Marcos y Pablo se conocen hace mas de 20 años, aunque ambos son de ambientes muy diferentes, -Marcos es fierrero y Pablo futbolero- tienen algo en común, y es ser buena gente y solidario.

“Todo nació un día que veníamos rodando con amigos en autos viejos, a los vientos del señor (ver video aquí) donde Pablito Castillo, un gran amigo de la vida, se sube al citro rat como para ver que onda esa lata con ruedas y saben que? Flipó como se dice por ahí. En esos kilómetros, nos encontramos con la misma necesidad ambos, parar la rutina y salir a recorrer kilómetros sin prisa, sin tiempo, sin obligación y en el citro rat”, cuenta en su página web Marcos Amaya.

​En medio de la planificación, a Marcos y a Pablo les surgió una propuesta muy interesante, y es poder inspirar a otros amigos a que apuesten en sus vidas por sus sueños, por cosas que realmente les guste, a desconectarse de los atavismos de la rutina y aportar por los sueños por más pequeños o grandes sean.

​”Vamos con poca guita, vamos con muchos miedos, pero con muchas ganas de disfrutar y aprender de esta aventura, intentando trasmitir y documentar nuestras vivencias”, cuenta Marcos.

Comenzó esta primera parte del viaje, entre “mates, risas, viento, y sueños a cumplir, fueron el condimento para saber que lo que estamos haciendo es sentir que estamos vivos y que no le erramos con apostar a este desafío, sentir el viento en la cara, el ruido de los dos caños de escapes de moto que salen para afuera, las bocinas y cambio de luces de la gente y los maravillosos paisajes que tiene San Luis, hoy podemos decir que fue un gran día”, relató Marcos Amaya.

Para conocer más del viaje pueden hacerlo ingresando al link de su página: www.citrorat.com.ar/puertomadryn