La ola de despidos que mantiene el Gobierno nacional desde que asumieron no tiene respiro. Ayer, Javier Castrillo, coordinador general del programa educativo Conectar Igualdad, escribió vía Twitter que desde el Gobierno les anunciaron que 1100 trabajadores no continuarían en el proyecto.

“No sabemos qué va a pasar con el programa pero lo que sabemos es que no quedó ningún trabajador vinculado al programa nacional”, explicó Javier Castrillo, coordinador de investigación y desarrollo del programa que repartía netbooks en las escuelas.

En su relato, los trabajadores expresaron que Diego Marías, director General de Coordinación Legal e Institucional, les comunicó a dos empleados del plan educativo que el día lunes los “echaban” a todos. En Twitter, el hashtag “Conectar Igualdad” ya es trending topic y hay diversas opiniones sobre la situación: desde apoyo ferviente al plan y a la gente despedida hasta numerosas críticas al programa formativo.

Desde que se largó el programa Conectar Igualdad se entregaron más de 5 millones de netbook, pero este plan recibió muchas críticas de distintos sectores. Lo real es que a más de cinco años de su lanzamiento, todavía no hay datos en la mejora del aprendizaje de los estudiantes que recibieron computadoras.

El programa de distribución de netbooks (PC de bajo rendimiento) Conectar Igualdad que en abril de 2010 creó la presidenta Cristina Kirchner mediante el decreto N° 459/10. Según este plan, alumnos y docentes de escuelas secundarias, técnicas, especiales de formación docente de gestión estatal recibirían una netbook.

El año pasado se dio a conocer la acumulación de netbooks en las direcciones de las escuelas y en los depósitos de los servicios técnicos contratados por el Estado era escandaloso. Aunque no había cifras oficiales, se calculaba que entre 1,2 millones y 1,6 millones de netbooks estaban fuera de funcionamiento, rotas, bloqueadas o a la espera del técnico.

Otra de las críticas que recibía el plan es que señalan que las netbooks son un dispositivo obsoleto en el mundo, donde dejaron de fabricarse a mediados de 2012. Pero de manera generalizada se reconoció que el programa logró atenuar la brecha digital al poner por primera vez una computadora en muchos hogares.