Esta semana el gobernador provincial, Juan Manuel Urtubey, comenzó a delinear dos temas que serán claves para su futuro político, que si puede resolverlos favorablemente lo ayudarán a catapultar su imagen a nivel nacional y lograr su más preciada aspiración: alcanzar la candidatura a la presidencia de la Nación en el 2019.

Desde hace unos meses que el Gobernador salteño viene remarcando en todos los medios nacionales que el peronismo necesita una renovación, sin personalismos, que sea competitivo y que vuelva a gobernar dentro de cuatro años. Bueno, el viernes, se dio el primer paso en ese sentido. En Pinamar, se realizó la esperada reunión entre Sergio Massa y el gobernador de Salta, que se presenta como el inicio para una reorganización partidaria del PJ.

Pero ¿Cuales son las aspiraciones de Urtubey en el PJ? Las pretenciones de salteño no son nuevas. Quiere ser el presidente del Partido Justicialista y asumir el rol de opositor, pero lejos del kirchnerismo. Para eso, deberá luchar contra dos, y posiblemente a tres, fuertes contendientes que aspiran alcanzar el mismo objetivo: Daniel Scioli, Sergio Massa y posiblemente Crisitna Kirchener, si es que decide presentarse a pelear la candidatura.

En esta conducción, estará seguramente, o por lo menos así lo cree Urtubey, el próximo candidato a presidente por el Partido Justicialista.

Otro aspecto fundamental para Urtubey, y que empezó a definirse esta semana es el Plan Belgrano. El viernes a la mañana llegó a la provincia José Cano, quién tiene a cargo el ambicioso proyecto del gobierno Nacional. Aunque el funcionario aclaró que ningún gobernador provincial administrará ningún recurso y lo hará un funcionario del Gobierno nacional, que Salta pueda acortar las desigualdades sociales que tiene sin duda mejoraría su imagen. Aunque los recursos del Plan Belgrano serán administrados desde Nación, Urtubey deberá acompañar con medidas que ayuden a bajar la tasa de mortalidad infantil, la desnutrición y la pobreza estructural. Algo que en los últimos años viene trabajando pero que los números siguen siendo altos.

Urtubey no tiene problema en mostrarse en los lugares donde se registran desastres naturales. Lo hizo cuando un temblor destruyó la localidad de El Galpón y lo hizo ahora. El último desastre ocurrido en Norte salteño, donde llovió más de 200 milímetros, puso de manifiesto las falencias que todavía siguen teniendo las localidades del norte de la provincia. Algo favorable para el Gobernador es que no dudó en acercarse a las zonas más afectadas. Estuvo en los centros de evacuados y coordinó la asistencia a las familias afectadas. Dejando bien en claro que dentro de su estrategia está la de encarar los problemas y no esconderse.

El futuro de Urtubey está planteado pero es incierto si lo podrá llevar adelante. Quedan cuatro años en el camino y la manera más segura de acercase al objetivo es logrando buenos resultados.