PALESTINApor Martín Rodríguez

Entrevista al Dr. Norberto Méndez//

El pasado 14 de noviembre en la Franja de Gaza se produjo un nuevo episodio de violencia entre Palestinos e Israelíes. El conflicto se origino con el asesinato de Ahmed Jabari,  jefe militar de Hamás, por parte del Ejercito Israelí. Israel consideraba a Jabarí (que fue muerto en un bombardeo) como un hombre extremadamente peligroso y responsable de todos los actos terroristas en contra de Israel desde Gaza en los últimos 10 baños. Ese mismo día comenzó la operación “Pilar defensivo”, que tenía por objetivo de proteger a la población en el sur del país del ataque con cohetes caseros por parte de los palestinos y además destruir las instalaciones de Hamás como medida preventiva.

En la actualidad el conflicto árabe-israelí es uno de los conflictos más antiguos y sin resolver en el mundo. Es tan antiguo y complicado que ha sobrevivido a la Guerra Fría, a la caída del Muro de Berlín, a Vietnam, a la primavera árabe, al derrocamiento de Sadam Huseín, el de Mubarak, y el de Muamar el Gadafi y todos los acontecimientos que hayan surgido desde 1948.

Tras dos décadas de negociaciones discontinuas, Israel y la Autoridad Nacional Palestina han fracasado en su objetivo principal de lograr una solución definitiva al conflicto. Acuerdos que se han alienado y disuelto en el tiempo hasta quedar en la nada misma, o que por lo menos no han cumplido el objetivo principal, lograr la paz entre palestino e israelíes.

Es un conflicto tan confuso que surgen millones de preguntas cómo: ¿Cuáles son las claves de este conflicto? ¿Cuáles son los motivos históricos, la posición de la comunidad internacional? ¿Porque un conflicto que tiene 65 años esta tan lejos de resolverse? Para eso consultamos al prestigioso Analista Internacional Norberto Raúl Méndez.

¿Cuáles son los inicios del conflicto?  Botones israel palestina

Si bien no todos los especialistas del tema coinciden cuándo y por qué se inició el conflicto palestino-israelí muchos pensamos que podemos marcar el comienzo en las primeras décadas del siglo XX cuando crece el número de judíos que se trasladan a lo que denominamos la Palestina histórica (entre el mar Mediterráneo y el desierto árabe, vertebrado por el río Jordán), cuya importancia no es económica sino religiosa por albergar  los Lugares Santos comunes para cristianos, judíos y musulmanes, especialmente las ciudades de Jerusalén, Belén, Hebrón y otras.

A partir del año 1920 (luego de ser derrotado el Imperio Otomano en la Gran Guerra de 1914-1918) se concede al Imperio  Británico el Mandato de Palestina, por el cual los ingleses deberán administrarla y decidir a futuro próximo el estatus final del territorio: independencia o alguna otra forma de organización política. Entonces crecerán  los enfrentamientos entre árabes, judíos e ingleses.

Por lo tanto, el conflicto se agrava dado que los árabes se sentían desplazados por los migrantes judíos y éstos sostenían que tenían derechos históricos para establecer allí su estado. La institución Agencia Judía se convertirá en una especie de gobierno dentro del mandato británico y los árabes seguirán rechazando de plano esta situación.

Es decir, comienza entonces una disputa violenta entre 2 comunidades que aspiran a un mismo territorio, del cual ambas se consideran dueñas. El peor caso de los conflictos nacionalistas y étnicos. ¿Cómo negociar cuando los 2 contendientes afirman que lo que está en juego es la totalidad de todo un territorio que entienden como propio? Este es el eje del conflicto hasta ahora.

Ante la imposibilidad de Gran Bretaña por conciliar ambos intereses (en realidad el Imperio Británico mantuvo una política sinuosa: en gran medida apoyando a los sionistas y a veces a los árabes) en 1946 devuelve el Mandato a las Naciones Unidas para que éstas decidan. Triunfa la posición que determina por Resolución 181 del Consejo de Seguridad ONU de noviembre de 1947 la partición de Palestina en dos estados: un Estado Judío que comprende la mayor parte del territorio de las colonias judías y un Estado Árabe en el resto de la Palestina histórica. Los árabes rechazan esa resolución y los judíos la aceptan. Estalla entonces una guerra en la cual intervienen a favor de los árabes de Palestina los ejércitos de Egipto, Siria, Transjordania y contingentes menores de Irak. En medio de la guerra los triunfantes judíos declaran el Estado de Israel y por eso desde 1948 el conflicto deviene árabe-israelí. Entonces los árabes de Palestina comienzan a ser  llamados palestinos y son en gran parte expulsados, otros se refugian en países vecinos esperando la revancha y otro tanto queda dentro del territorio del naciente Estado de Israel, constituyendo los denominados árabes-israelíes.

En 1967 y 1973 Israel triunfa de manera aplastante sobre Egipto, Siria y Transjordania, que habían intentado recuperar Palestina para los palestinos. Israel anexa Jerusalén y los Altos del Golán, ocupa Gaza, y el Sinaí egipcio. Toda Palestina queda bajo dominio israelí hasta las primeras negociaciones de 1979, cuando se firma el Acuerdo de Camp David entre Israel y Egipto, por el cual éste recupera el Sinaí a cambio de la firma de un tratado de paz con Israel. Durante este período surge la resistencia palestina, primero de al-Fatah (Movimiento de Liberación Palestino, creado por el padre de la patria palestina Yasser Arafat) y luego de la OLP (Organización de la Liberación de Palestina) que nuclea al grupo mayor al-Fatah y otros grupos menores, todos practicantes de la lucha armada para la liberación de Palestina, que realizan pequeñas incursiones en Israel contra sus fuerzas armadas.

Hasta la actualidad, la versión israelí llama terroristas a estas organizaciones palestinas y ellas se autodenominan combatientes por la liberación de Palestina contra el ocupante israelí-

¿Qué busca la organización terrorista HAMAS que enfrenta  a Israel?

Desde el estallido de la Intifada en 1987 aparecieron los islamistas (que se montaron en la cresta de la ola de un movimiento laico de base popular, una reacción de las nuevas generaciones palestinas que no habían conocido más que la ocupación israelí). HAMAS, que no reconoce formalmente al Estado de Israel  comenzará una guerra indiscriminada, incluyendo como campo de combate no sólo los llamados Territorios Ocupados sino incluso ciudades israelíes como Tel Aviv, Haifa, Jerusalén, etc, mientras que la ex OLP sólo había incursionado contra las tropas israelíes en Territorios Ocupados y nunca contra civiles.  HAMAS trastrocó el panorama del conflicto, abriendo una grieta entre los palestinos (OLP-ANP nacionalista vs HAMAS islamista, dos proyectos en pugna). HAMAS opinaba que negociar con Israel era lisa y llanamente una traición. Desconoció los acuerdos de Oslo, a su parecer impuestos por Israel por las “agachadas” de la OLP . Los fracasos estaban a la vista y la única solución estaba en el Islam.  Ese sigue siendo su programa.

Desde entonces HAMAS  fue creciendo en adherentes (ante la imposibilidad de la ANP de lograr lo que había acordado con Israel pues ésta directamente no cumplía con el argumento de que los palestinos no abandonaban el terrorismo, que en realidad practicaba sólo HAMAS). En el 2000 estalla una 2º Intifada por las provocaciones del ex-PM Ariel Sharon en Jerusalén, ocupando  lugares sagrados para los musulmanes. En este levantamiento al-Fatah vuelve a tomar las armas junto a HAMAS contra los israelíes, viendo que los fracasos de la ANP llevaban agua al molino de la intransigencia islamista. al-Fatah volvía a sus tácticas originales para no dejarle a HAMAS la exclusividad de la violencia armada. Se daba una situación de suma cero: cada fracaso de la ANP en alcanzar el cumplimiento de Israel de los compromisos contraídos significaba un avance de HAMAS y viceversa. al-Fatah quiso quebrar esa situación pero no lo logró porque la 2º Intifada fue ahogada en sangre por los israelíes ante las discordancias entre la OLP y HAMAS.

La situación cambia dramáticamente en el campo político palestino cuando HAMAS decide participar en las elecciones palestinas de 2006 (las primeras fueron en 1996 fruto de las negociaciones de Oslo pero HAMAS las boicoteó) en las cuales triunfa limpia e inesperadamente alzándose con el gobierno de la ANP. La corrupción reinante en la ANP, en el funcionariado palestino y las fracasos en las negociaciones de paz explican el triunfo islamista. Pero la ANP no reconoce el triunfo ni tampoco Israel ni EE.UU. (ambos intervienen sin tapujos en la interna palestina) y se produce un golpe de estado alentado por Israel: los islamistas se quedan con el gobierno de Gaza y la ANP se retrotrae a Cisjordania (Judea y Samaria para los israelíes). Es decir, ganan las elecciones los “malos” (versión israelí y norteamericana) y por eso dejan de lado la democracia proclamada al negar al justo ganador.

La lucha intra-palestina recrudece para regocijo de Israel y esto le permite avanzar imperturbable en  la construcción de viviendas en territorios que la ONU y los tratados de paz no le autorizan. La judeización crece y crece encontrándonos actualmente en un hecho consumado muy importante: el PM Netanyahu contestó al triunfo palestino en la ONU construyendo más viviendas en territorios que cortan por el medio al pequeñísimo territorio bajo la administración de la ANP en Cisjordania. (Recordar que Palestina no es legalmente un estado sino un ente administrador de algunos territorios según lo estipulado en Oslo)

Hoy en día tenemos por un lado a Gaza gobernada por los palestinos islamistas de HAMAS, una Cisjordania administrada por la ANP pero cruzada por rutas israelíes que la traspasan para que se desplacen libremente los israelíes, la prohibición de que la ANP ejerza jurisdicción en la frontera jordana y el incesante crecimiento de población israelí en territorios que los tratados habían asignado a la ANP, más allá de las fronteras de 1967 a las cuales debería Israel retirarse según múltiples resoluciones de la ONU.

¿Por qué Israel no está dispuesto a volver a las fronteras fijadas en 1967?

La ONU libra desde 1967 muchísimas resoluciones que obligan a Israel a retirarse a las fronteras anteriores a la creación del Estado de Israel pero éste las desconoce. La razón es simple (y complicada a la vez): Israel tiene el apoyo incondicional de EE.UU y no le preocupa que más del 90% de los países miembros de la ONU voten en contra de Israel porque desde su concepción “el mundo está contra nosotros, el antisemitismo continúa y es global. Sólo un Israel fuerte es la garantía de supervivencia del pueblo judío. Nunca más otro Holocausto” El Estado de Israel sigue ocupando y agrandando su territorio con colonos que reducen el territorio que se acordó a la ANP (Autoridad Nacional Palestina), en las primeras negociaciones de 1991-1993 en las cuales Israel aceptó negociar por primera vez. Nuevamente se demuestra el poder enorme del Estado de Israel: aceptó negociar recién cuando cayó la Unión Soviética (se despegaba así de la posibilidad del veto soviético en cualquier resolución de la ONU favorable a los palestinos) y porque esas negociaciones NO SE HICIERON en el marco de la ONU como correspondería según resoluciones 242, 238 y las siguientes.

¿Estados Unidos es un aliado importante de Israel para tener presencia en Medio Oriente?

Todos estos acontecimientos se dan en el marco de la Guerra Fría en la cual Israel se convierte en el gran aliado de EE.UU en la zona, situación vigente hasta hoy. Aún desaparecida la URSS y sus aliados árabes, Israel es la garantía-enclave de EEUU de la protección de sus fuentes energéticas (petróleo) en todo el Medio Oriente porque  EE.UU. no confía totalmente en sus propios aliados árabes (Egipto, Arabia Saudita, Emiratos, Katar, Jordania, etc.) Recuérdese al saudita Osama bin Laden para abonar esta desconfianza. Israel es Occidente en Medio Oriente, porque el sionismo siempre asumió ese rol a cambio de protección en medio de un mundo árabe que sigue viendo como una amenaza a su propia existencia y ésta es la narrativa que el estado israelí oficializó entre todos los judíos.

¿Porqué los procesos de paz que se dieron durante todos estos años nunca fueron suficientes?

Israel fijó todas las condiciones para esas negociaciones que alcanzaron un pico máximo de logros para los palestinos cuando en Oslo en 1993 los israelíes aceptaron crear esa ANP que fijaba los territorios que administrarían los palestinos y fijaban los pasos a seguir para finalizar el conflicto definitivamente: la retirada de Israel, la cuestión de Jerusalén y el tema de los refugiados palestinos esparcidos principalmente en Medio Oriente. Pero la diferencia de poder entre Israel y los palestinos es tan grande que Israel siempre halló excusas para cumplir mínimamente y en temas que no mellaban su poderío. Inteligentemente comprometió a los palestinos a dejar las armas, a convertirlos cada vez más dependientes de las decisiones israelíes. Las negociaciones no fueron arrancadas por la lucha palestina sino una graciosa “concesión” israelí para ir desmontando la resistencia palestina al obligarlos a  aceptar el juego político que obligaba a los palestinos a legitimizar el establecimiento israelí.

palestina_ninio¿Qué fue lo que paso en la Franja de Gaza en el mes de noviembre?

Los últimos enfrentamientos de Gaza muestran el doble patrón que aplican las grandes potencias, sobre todo EE.UU., en favor de Israel. El intercambio de cohetes comenzó cuando un jefe palestino de HAMAS iba a negociar con Israel una tregua definitiva (HAMAS firmó varias treguas con Israel desde su instalación en Gaza). Este jefe palestino fue atacado y muerto por los israelíes. Según los palestinos se quiso abortar el arreglo en favor de la tregua porque ante las inminentes elecciones Israelíes de enero 2013 el actual PM Netanyahu quiere posicionarse como más duro para ganar el voto de los israelíes que siguen siendo extorsionados por los gobiernos que utilizan el “terrorismo” palestino para justificar la mano dura contra  éstos. En cambio los israelíes dicen que HAMAS comenzó los ataques por órdenes de Irán para desestabilizar al Medio Oriente ante la guerra civil siria.

Israel utiliza la supuesta amenaza iraní, su supuesta capacidad nuclear (pero no aclara que el Estado Judío tiene una real capacidad nuclear enorme desde hace décadas, lo que muestra el doble rasero: acusar a Irán por poseer armamento nuclear de cuya posible utilización  no ha sido probado hasta ahora por autoridades técnicas occidentales, pero “olvida” mencionar y menos acusar a Israel por su capacidad ofensiva nuclear, denunciada hace años por el  pacifista israelí Mordejai Vanunu, quien trabajaba en el centro nuclear “secreto” de Dimona, en el desierto israelí del Negev. La intención es convencer a EEUU para que ataque a Irán o para que “permita” al Estado de Israel hacerlo por su cuenta. Israel siempre declara que Irán es quien provee a HAMAS de misiles, lo cual es cierto hasta cierto punto. En los últimos meses, por apoyar HAMAS a los rebeldes sirios islamistas que luchan contra el gobierno sirio aliado de Irán, Teherán ha disminuído el suministro a HAMAS y éstos se encontrarían divididos : la conducción de Khaled Meshaal en el exilio debió abandonar Damasco por su apoyo a la oposición al gobierno del sirio Bashar al-Asad mientras que  la conducción local en Gaza (presidente Ismail Haniyeh) estaría intentando tomar las riendas, desplazando a Meshaal como jefe del Comité Político y apoyándose en la ayuda material de….Katar! Sí, este gobierno ultra-conservador del Golfo está adquiriendo un alto perfil, como lo demostró al participar junto con las fuerzas armadas sauditas en la represión a los rebeldes de Bahrein durante la llamada Primavera Árabe y en su apoyo a la causa palestina via HAMAS. Es decir, ganando una baza en la lucha por la hegemonía árabe. No debe extrañar que un aliado incondicional de EE.UU. como Katar se alíe con un enemigo declarado de EE. UU como HAMAS porque en estas cuestiones lo que se disputa es poder, a veces cubierto por ropajes ideológicos. Es una suerte de ruleta: un escenario internacional donde se ponen fichas en todo el paño.

¿Qué significa que Asamblea General acepta a Palestina como Estado observador no miembro de la ONU, cree que va a marcar una diferencia o la situación es demasiado complicada?

El “éxito” obtenido en las NACIONES UNIDAS por la ANP al lograr para Palestina el status de país observador no miembro pleno es más simbólico que real. No significa un progreso de peso para los palestinos ya que no les otorga más poder efectivo.  Ya mencionamos que Israel contestó redoblando su apuesta con la construcción de más viviendas en donde no debe hacerlo pero la oposición manifiesta del propio EE.UU y algunos países de la UE es mero ejercicio dialéctico porque no han tomando ninguna medida concreta en contra de la decisión israelí, forma en la cual han actuado sistemáticamente ante incumplimientos israelíes. No hacen lo mismo si el “desobediente” es un país árabe o cualquiera que se oponga a los intereses occidentales: directamente lo atacan, luego invaden y ocupan o intervienen directamente en los asuntos internos de los países que evalúan como dictatoriales como hicieron en Libia y como están haciendo ahora en Siria, sin ruborizarse por reconocer como único gobierno legal de Siria al Consejo Nacional Sirio que apoya a los insurgentes contra el gobierno legalmente constituído de Bashar al-Asad. En estos casos se justifican en aras de la defensa de lo que llaman derecho humanitario, aplicado discriminadamente en todo el mundo.

¿Existe la posibilidad, por más remota que sea, de que alguna vez este conflicto llegue a peace-between-israel-and-palestinesu fin?

La pregunta del millón de por qué este conflicto palestino-israelí no llega a su fin y cómo podría alcanzarse la paz en buena parte ha sido contestada pero la definitiva es imposible de preveer. Como se sabe, lo ideal es tan sólo eso, un deseo pero no una propuesta concreta. Idealmente, si nos ajustáramos a derecho, cualquiera contestaría: los israelíes deben cumplir con las resoluciones de la ONU, abandonar los territorios ocupados y permitir un estado palestino independiente con los límites de 1967 y los palestinos a su vez reconocer al estado de Israel en fronteras seguras.  La ANP ha cumplido con casi todo lo acordado aunque HAMAS no reconoce a Israel. Una alternativa justa sería que la ONU hiciera cumplir esas resoluciones incumplidas por Israel pero….desde el fin de la Guerra Fría y con la desaparición de la URSS, la balanza de poder está tan desnivelada en favor de EE.UU. que la ONU cumple un deslucido papel decorativo. Una propuesta también realista sería la participación de un mediador aceptado por ambas partes, que garantizara las negociaciones. Pero ése debería ser EE.UU., el cual apoya siempre a Israel porque esta cuestión se ha convertido en una política de estado: ningún candidato a presidente de EE.UU. puede lograr la presidencia si no asegura durante la campaña electoral que  su gobierno apoyará a Israel incondicionalmente. Como se ve cada cuatro años, los candidatos se pelean a ver quién es más pro-israelí. Más aún, las contribuciones económicas del lobby pro-israelí y sus políticas son determinantes en cualquier elección norteamericana.

Entonces, lo que queda por hacer es formalmente lo más simple pero a su vez lo más irreal: que tanto los palestinos como los israelíes se pongan de acuerdo en imponer a sus gobiernos el compromiso de conseguir una paz negociada y terminar con una guerra que ya lleva más de 65 años, el más prolongado conficto desde fines de la Segunda Guerra Mundial. No se hace porque los israelíes absorben sin mayores dificultades el bajo costo que implica la guerra para ellos (compárense las bajas en vidas humanas de ambos contendientes) pero fundamentalmente porque la ideología sionista no admite un estado de sus ciudadanos sino un estado judío, étnico y por lo tanto de mayoría judía. Por eso las incesantes ocupaciones y represiones, que permiten la progresiva judeización de toda Palestina para dejar a los palestinos en minoría o para negociar algún día por un estado palestino microscópico.

Por otro lado, los palestinos han perdido tanto poder a través de los años (ante la clara supremacía israelí) que poco les queda por conceder. Apenas algunos gestos para no admitir que su causa está casi perdida o finalmente aceptar lo que le conceda graciosamente Israel.

De cualquier modo, el escollo principal es EE.UU., que también debería producir una revolución dentro de su propio pueblo, para que los ciudadanos norteamericanos presionaran por la paz, lo cual llevaría de suyo imponer a los enormes intereses económicos que los/nos gobiernan abandonar sus políticas hegemónicas en favor de un mundo más justo. Por más movimientos del tipo “Somos el  99%” y “Occupy Wall Street” los cimientos del sistema capitalista mundial no se conmueven.