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El Otro País
Economía

Preocupación: La crisis provocó que se pierdas 210.000 puestos en tan solo once meses

La crisis descargó todo su peso sobre el mercado laboral en noviembre. Al compás del derrumbe de la economía, el trabajo registrado cayó 1,4% interanual: es decir, en doce meses se destruyeron 172.200 puestos. El retroceso general fue traccionado por la mayor caída del empleo asalariado privado en toda la serie histórica del Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA), que comienza en 2009. 

Además, las expectativas empresarias de contratación tocaron fondo. Los datos fueron presentados ayer en el Ministerio de Producción y Trabajo, sin la presencia del habitual encargado. Es que, en este marco, el titular del área de Estadísticas Laborales, José Anchorena, presentó su renuncia.

Cuando se conozca el número de diciembre, se confirmará que el empleo registrado total tuvo en 2018 su primera caída anual desde 2012, cuando Trabajo comenzó a publicar datos conjuntos de los sectores público y privado. En los primeros once meses ya se perdieron 210.000 puestos formales, la mayor parte desde mayo, cuando estalló la corrida cambiaria.

Los números

La medición desestacionalizada del SIPA mostró que en noviembre 38.100 trabajadores formales quedaron en la calle, lo que marca un retroceso de 0,3% contra el mes anterior. La amplia mayoría de ellos (32.200) eran asalariados del sector privado, que sufrieron su mayor sangría de la serie que se inicia en 2009, tanto mensual (0,5%) como interanual (1,9%). Sólo entre marzo y noviembre ese sector destruyó 136.000 puestos. Un dato más que preocupante porque esa categoría está asociada al “empleo de calidad” y es la que más suele resistir los momentos de contracción económica. La industria, el comercio, la construcción y el transporte fueron las ramas más castigadas (ver recuadro).

También se contabilizaron menos monotributistas (0,3% mensual sin estacionalidad), autónomos (0,5%), empleados públicos (0,2%). Mientras que las únicas categorías que compensaron hacia arriba fueron el empleo doméstico (0,4%) y el monotributo social (1,2%).

Luis Campos, del Observatorio del Derecho Social de la CTA-A, vinculó el desplome del empleo a la recesión y dimensionó la magnitud de la caída: “Si el empleo crece por debajo del 1% anual, es decir, del crecimiento vegetativo de la población, no está creciendo. Un decrecimiento absoluto, como el que estamos viendo ahora, es una tragedia para el mercado de trabajo”.

Caída del salario

Por otra parte, según los datos del SIPA, el salario real privado acentuó su deterioro: cayó 9,4% interanual. La cifra es menor al declive del 13,2% del índice salarial Ripte, que también incluye a los estatales, como publicó ayer BAE Negocios.

Para el cierre de 2018 y el comienzo de 2019, los números son preocupantes. La Encuesta de Indicadores Laborales de diciembre, que realiza Producción y Trabajo entre 3.000 empresas de los principales aglomerados urbanos, señaló que ese mes el empleo privado cayó 0,8% contra noviembre y 2,3% interanual. Además, las expectativas empresarias de contratación para los siguientes tres meses se ubicaron en su valor más bajo desde la crisis de 2009: -0,6%.

Fuente: BAE Negocios