Otro caso de femicidio: “Hasta que la muerte nos separe”

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Mientras la sociedad se horroriza por los femicidios que ocurren en la provincia, por atrás se sigue avalando el sometimiento hacia las mujeres. La hipocresía en la que vivimos muestra un doble estándar en las que las mujeres son culpables hasta de su propia muerte o violación. “Si le pegaron es porque seguro que se lo merecía”, “¿cómo no quiere que la violen si sale así vestida?”, “es una puta”, “se lo buscó”. Frases como esas siguen estigmatizando y cosificando a las mujeres. Parece que para que una mujer no sea golpeada, violada o asesinada tiene que ser sumisa, no vestirse provocativamente ni abandonar a su abusador. El patriarcado y el machismo salteño condena y avala la muerte al mismo tiempo. Una dulzura.

Hoy, Salta vive su peor momento. La creciente violencia contra la mujer es un problema que las autoridades no pudieron solucionar. El 2017 comenzó sombrío y doloroso. En lo que va del año hubo cinco femicidios, uno por semana. Algo que realmente asusta. Por ahora, ni el Estado nacional ni provincial han podido llevar adelante una sola política efectiva que revierta ese flagelo. Según el último informe anual de la asociación civil La Casa del Encuentro, la provincia tiene la mayor la tasa de femicidios cometidos en el país.

En Salta, los crímenes contra las mujeres aumentan no por falta de políticas públicas, como ya dijimos, sino por la ineficacia de las mismas. Pueden ser muchas, pero son deficientes. Pese a las acciones que llevó adelante como los botones antipánico, la declaración de la emergencia social en violencia de género, la creación del Observatorio de Violencia Contra la Mujer, los crímenes contra las mujeres siguen siendo aberrantes y sacuden cada vez más a la provincia. Juan Manuel Urtubey está atrapado en un problema que pone a la provincia que gobierna seguido en la tapa de los principales diarios nacionales.

Que renuncie

El 5 de enero, Gabriel “Chirete” Herrera salió de la celda 372 del pabellón “E” cargando a su bebé de dos meses en brazos. Con sus manos ensangrentadas, se acercó a los guardias que lo custodiaban en el penal de Villas Las Rozas y les dijo: “La maté por celos. Yo no quería matarla. Los celos me jugaron una mala pasada”. Con esas palabras el asesino intentó explicar el brutal crimen de su novia y madre de su hijo. En la celda, tendida en el piso y ensangrentada se encontraba Andrea Neri. “Chirete”, con una gubia (herramienta para tallar madera) la hirió mortalmente en el cuello. Le había dado 5 puñaladas.

La conmocionante muerte de Andrea Neri en manos de su pareja dentro del penal villa Las Rosas desató punzantes críticas hacia el Sistema Penitenciario Provincial, hacia la Ministra de Justicia y Derechos Humanos, Pamela Calletti y llegaron hasta el propio Gobernador. El jueves 12 de enero 18 organizaciones sociales marcharon desde la plazoleta IV Siglo hasta la Legislatura reclamando la renuncia de Calletti.

Pero el pedido realizado no tuvo eco en el Gobierno provincial, ya que el gobernador Juan Manuel Urtubey salió a respaldar a la funcionaria ese mismo día. Pero la Ministra no solo fue apoyada por el primer mandatario salteño. Alfonsina Morales, presidenta del Observatorio de Violencia Contra la Mujer, también fue funcional a la Ministra.”Nosotras pedimos cambios de reglas de juego, si cambian las personas, pero siguen las mismas reglas ¿Qué diferencia hay? No es un cambio de persona lo que va a modificar la política pública, además, hay que cambiar otras cuestiones”, argumentó ante FM Noticias.

Entonces la pregunta es: Si las reglas de juego siguen igual, ¿acaso no haría falta que el funcionario responsable las modifique? Pensar que van a cambiar solas es desidia pura y raya la burla al ciudadano. ¿Se toma el toro por las astas o se espera un milagro divino?

Ante el silencio de las autoridades provinciales, hoy distintas organizaciones volvieron a pedir la renuncia de la Ministra de Justicia. El lugar de reunión fue la plazoleta 4 Siglos. “Amanecimos con un nuevo femicidio, y en las últimas semanas fueron 5 las mujeres asesinadas en Salta”, comentaron a la prensa las organizaciones de mujeres. Veremos qué pasa en los próximos días. Hay rumores de que Pamela Calletti sería tentada para que encabece una lista en las elecciones de este año.

Pero volvamos a la historia de Andrea Neri. La joven de 18 años, fue asesinada dentro de la celda del convicto dejando al descubierto las graves fallas en la seguridad de la víctima por parte de las autoridades del penal. Los que tenían que velar por su integridad no lo hicieron. La dejaron sola en manos de un asesino. Los fiscales a cargo de la investigación concluyeron en que en el caso de Neri la autorización de las visitas privadas fue adoptada sólo sobre la base del requerimiento del interno y los funcionarios penitenciarios no tuvieron en cuenta los antecedentes condenatorios y causas abiertas a “Chirete”. En marzo de 2006, Herrera había estrangulado hasta la muerte a su anterior pareja Verónica Soledad Castro también en un establecimiento carcelario. Es insólito que las autoridades no hayan tenido en cuenta los antecedentes del asesino. Habla de la negligencia que tienen estos funcionarios.

La foto de Andrea Neri muerta en la celda de “Chirete” es solo una muestra del fracaso que tuvo el Estado provincial para encontrar una solución a la ola de femicidios que sufre la provincia. Herrera es uno de los cientos femicidas que existen en la provincia. En lo que va de enero se registraron cinco femicidios y poco cambió desde que el Gobierno provincial en 2014 decretara la emergencia social por violencia de género.

Nuevo crimen

Ayer, en la localidad de Orán ocurrió un nuevo crimen. Benita Sánchez fue asesinada por su expareja Leonardo Sánchez, quién luego de matarla se suicidó. La mujer ya lo había denunciado por violencia de género en 2015 pero no sirvió de nada. Los gritos de auxilio de Benita no fueron escuchados y es por eso que el Estado es responsable de esta muerte. Ya sea por burocracia estatal o la ineficiencia policial, su clamor fue silenciado e invisibilizado.

Los reiterados hechos de violencia y desavenencias que tuvo la pareja llevaron a que la joven quiera romper la relación que él pretendía retomar. Pero el femicida no entiende razones, toma posesión y si no puede, mata. Como dice la liturgia del matrimonio: “Hasta que la muerte los separe” y en estos casos, la muerte es lo único que los va a separar.

Mientras el Estado no decida ocuparse de este flagelo seguirán los femicidios. Los salteños seguiremos culpando a las mujeres. Los hijos de esas familias violentas seguirán creciendo con ese ejemplo y las mujeres seguirán teniendo miedo de pensar, hablar y vestir como les place. Miedo a ser libres. El cambio tiene que ser profundo y desde abajo. Mientras sigan haciendo campañas demagógicas como “Sacale la roja al maltratador” y no acompañando a la víctima que sufre un abuso, las tapas de los diarios seguirán llenas de sangre.


Algunos datos

Según datos aportados por el Observatorio de Violencia Contra la Mujer el sistema de emergencias que posee la provincia denominado 911 realizó 23.139 intervenciones durante el primer semestre de 2016 en toda la provincia. Casi 130 actuaciones por día. El 62% de las denuncias realizadas al servicio de emergencia provinieron desde la capital provincial. La ciudad quedó ubicada en el primer puesto por lejos con 14.447 intervenciones.

Pese a la cantidad de actuaciones que tuvo el 911, Salta encabeza el triste ranking que pone a la provincia con mayor la tasa de femicidios cometidos en el país.

Datos aportados por la Oficina de Violencia Familiar, que depende administrativamente de la Corte de Justicia, durante el primer semestre de 2016 se realizaron 9.638 denuncias de violencia familiar en los distintos distritos judiciales que tiene la provincia. Del total de denuncias, 7.390 corresponden a víctimas del sexo femenino, lo que representa un 77%.

En la provincia, quien remite estos datos a la Corte Suprema es la Oficina Mujer de la Corte de Justiciade Salta, quien para el año 2015 registró 15 casos de femicidios. Un dato sustancial, teniendo en cuenta que en el 73% de los casos fue una pareja o expareja. A falta de estadísticas serias, el informe difundido por la organización Casa del Encuentro difiere de ese número. Según la institución 19 femicidios ocurrieron en Salta durante 2015.

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