10 días, el peor momento de Clinton

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Secretary Clinton salió esta tarde de la costa oeste con todo contra el FBI. Al mejor estilo Cristina Kirchner atacó no a la justicia, sino a quién en este caso se atreve a investigarla el director del FBI, nada menos, James Comey.

Es el mismo hombre que hace apenas dos semanas Hillary Rodham Clinton ponderó por haber decidido que no debería ser procesada en base a la evidencia que ya tenía en su contra.

A muchos Clinton’s fans no les gusta recordar, ni que les recuerden, que la señora Clinton tiene un montón de evidencia en su contra de sus violaciones sistemáticas de cuando era secretaria de Estado de Estados Unidos.

Tampoco la enorme evidencia en su contra cómo usó la función pública con la Clinton fundation para enriquecerse y acumular poder. Como dice habitualmente Donald Trump, puso la oficina del departamento de Estado en venta al mejor postor.

Antes de este shock que significa la reapertura de la investigación sobre Hillary Clinton y que todavía no sabemos cómo va a impactar en las encuestas y en la votación, pero se desprende incluso por la propia reacción de la candidata demócrata que es una pésima noticia a solo diez días de las elecciones, ya podemos ver como se afianzaba el momentum de Donald Trump.

ABC/Washington Post pasó de darle una ventaja de 12 puntos a la candidata del partido demócrata a solo 2 puntos justo hoy. Cabe aclarar que no está en la muestra el impacto de la noticia que explotó el viernes medida. Este tremendo aluvión de Trump se explica por otras razones. Mayoritariamente porque Trump no dejó de ser quien es. No dejó de hacer lo que le hizo ganar la primaria contra todo el establishment. No dejó de ser Donald Trump. Y con el tiempo, pese a la bronca que esto genera en la militancia demócrata muchos de sus puntos han sido probados verdaderos. Fundamentalmente en los últimos días el Obamacare.

A la mayoría de los norteamericanos les está llegando lo que deberán pagar el año que viene de sus sistema de salud y todo esto que se vino anunciando en las últimas semanas por gobernadores, incluso algunos demócratas, o el propio ex presidente Bill Clinton, llamando al Obamacare una de las cosas más delirantes del mundo, son las que durante meses vino denunciando y prometiendo dará por terminado Donald Trump.

Lo que necesitamos hacer más que nunca es entender por qué la elección nunca dejó de estar peleada y porque Donald Trump siempre tuvo mejores posibilidades que la candidata demócrata.

Mientras Trump promete cambio y habla de problemas que la gente siente propios, como el mismo ultra liberal y público supporter de Hillary Clinton Michael Moore admitió recientemente, la señora Clinton habla de continuidad y de subir impuestos. Hillary dice cuidar lo ganado y mejorar lo que se pueda. Poco tentador. Además su prontuario es frondoso y no en el mejor sentido, por si quedan dudas de la connotación de la palabra prontuario.

Trump tiene una alta imagen negativa y cosas que la mayoría de los americanos no aprueba como condiciones ideales para un presidente, sin embargo, ninguna de ellas se equipara a las de Hillary que está directamente vinculada a la alta política. Lo estuvo en los últimos 30 años, o como ella mismo dijo en uno de los debates presidenciales, más de 30.

Ha sido una mujer de un enorme poder en los Estados Unidos que dice que hará lo que nunca pudo hacer en todos su años en la actividad política central de la principal potencia de occidente. Ha mostrado, como el propio presiente Obama denunció hace ya 8 años, que es capaz de decir cualquier cosa. Así estuvo en contra de la inmigración ilegal a favor del muro y no mostró ningún problema con la administración Obama que entra en la historia por ser la que más inmigrantes ilegales echó de Estados Unidos, pero a pesar de ello acusa a Trump de impulsar políticas radicales en contra de los inmigrantes.

No hay que subestimar los porotos que resta Hillary con su plan de importar refugiados de Siria por miles que ciertamente los norteamericanos no se sienten contentos ni seguros con una medida parecida. Las explicaciones de cómo hacerlo de una forma segura que dio Secretary Clinton, ciertamente no han sido satisfactorias.

Por último algo ya dicho. No hay una sola encuesta que no señale que la mayoría de los norteamericanos encuestados piensen que el país va por el camino correcto. Más bien al contrario. La mayoría responde que USA está en el camino equivocado, por eso la propuesta de cambio, más la natural tendencia de la democracia norteamericana a la alternancia, le abren mucho más el camino a Donald Trump que a Hillary Clinton. Esto fue así desde el comienzo y siempre Secretary Clinton corrió con esta desventaja. Además los estadounidenses muestran cierto hartazgo de los políticos tradicionales y Trump propone una corriente de aire fresco para contrarrestar esta realidad, lo que como muchas veces dijimos no garantiza ni éxito ni que los mismos que lo votan en pocos meses no estén descontentos con su elección. Pero como también sabemos la democracia no es un régimen que resuelve de forma contundente e irremediable todos los problemas que se plantean en la sociedad contemporánea, sino es un sistema de preferencias, en el que a veces se elige el menos malo. O en algunos casos la mayoría de las veces. No hay buenos, hay menos malos y eso es totalmente subjetivo, ni siquiera tiene que ver con temas específicos, eso se lo dejamos a los que se visten de especialistas que extrañamente en muchos casos cuando descansan de ese rol los vemos besando traseros.

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